n/a | 1 x |
20
|
La bella localidad de Ayora, todo un hallazgo cultural y natural, apenas tocado por el apogeo turístico, constituye un perfecto destino para el viajante sediento de nuevos pueblos en los que hallar buen refugio, hermosas calles por las que se desperdigan interesantes monumentos, gastronomía excelente y gran hospitalidad entre sus gentes.
Haciendo gala de todas estas virtudes, el “Villa de Ayora” se instala en una de las calles de esta población que más resaltan por su encanto, como es la Calle Empedrá, enclavada en pleno centro de la localidad.
Desde ella, podrá optar por una de las múltiples actividades que, desde este entorno, se le presentan. Y es que, no sólo encontrará parajes de ensueño visitando espacios naturales como la Hunde, Palomera o Caroig sino que además, entre montañas, llanos y humedales, descubrirá la huella artística de antiguas civilizaciones salvadas del paso del tiempo, como es el caso de El Mugrón de Meca, o el de su patrimonio histórico arquitectónico, al contar con Castillo medieval de origen árabe, fechado en el siglo XIII, Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción renacentista, y diversas Ermitas que aparecen bien entre los límites de la población, o bien superándolos.
Un destino que se perfila como un escenario de excepción, de frondosa vegetación, rica flora y fauna, por el que pasearse y sorprenderse ante la armónica combinación de colores que se da en esta comarca, y ante sus valles y sierras.
En cualquier caso y, volviendo a los alojamientos, se trata de un entorno que podrá hacer suyo a través de la estancia en alguno de sus dos apartamentos o en sus cuatro habitaciones dobles, que se sitúan a lo largo de las dos plantas de la casa.
De su original y colorista fachada, bien provista de abundantes balcones, puede pasarse a unos interiores impolutos, en cuyos muros han sido empleadas tonalidades suaves y cálidas, transportando así a ambientes acogedores, en los que puede sentirse la confortabilidad y el descanso del que puede gozarse desde una población tan tranquila y agradable como esta.
Sus habitaciones disponen de baño completo, pueden presentar dos camas o bien una matrimonial, y siempre se ven acompañadas por televisor y bonitos cuadros de pintores locales. Todas las estancias han sido equipadas con aire acondicionado y bomba de calor para el invierno, siendo además insonorizadas por las gruesas paredes que las separan del posible ruido exterior.
Por tanto, todo ha sido previsto en esta casa para ofrecer el máximo desahogo y comodidad posibles, a través de instalaciones como: amplio salón-comedor, donde el elemento primordial es la madera (al igual que en la mayor parte de sus superficies), y su cocina americana moderna y completa, con vitrocerámica, frigorífico, microondas; baños exclusivos; e incluso espacioso sofá-cama y sencilla decoración.
Por otra parte, sus balcones van a dar a la céntrica calle desde la que otear el incipiente eje del pueblo y planear, mientras se observa anonadado, las muchas actividades que podrá llevar a cabo desde esta casa, como: senderismo, rutas en bicicleta, paseos a caballo, visitas a la Cueva de Don Juan o al Poblado Ibérico del Castellar de Meca.
En definitiva y sin más adornos, una más que grata estancia y todo un descubrimiento para el nuevo visitante.
Equipamiento
Temas
| Lugar tranquilo Naturaleza | Familia Playa | Ciudad |
